Por segundo año consecutivo el gobierno de la presidente Cristina Fernández de Kirchner se empeña en hacernos pasar un otoño e invierno a puro sobresalto. En 2008 desató la guerra con el campo a partir de las modificaciones que sufrían los niveles de retención en los granos mediante la ya célebre Resolución 125. Y las cosas no terminaron bien..
Tras cuatro meses de refriegas en el campo y la ciudad, el desenlace no sólo trajo la primera gran derrota de la "Era" que inauguraron en 2003 Kirchner y Señora. También dejó una nueva fragmentación en la sociedad argentina, la pelea a menudo pueril entre la jefa del Estado, su consorte y elenco secundario con el vicepresidente Julio César Cleto Cobos y el rebrote de la intolerancia que suponíamos la democracia habría de conjurar para siempre.
Así, nos zambullimos los argentinos en la otra crisis, la global, que sin dudas nos hubiera golpeado menos si el enfrentamiento entre el gobierno y el campo no se hubiera llevado adelante.
Y en este escenario -con las secuelas de la pelea autóctona en carne viva-, otra vez marzo, ahora en 2009, agita al país apenas se dio a conocer la decisión oficial de adelantar las elecciones legislativas previstas para octubre próximo.
La crisis mundial nos obliga a adelantar los comicios, repitieron, palabra más palabra menos, desde el matrimonio patagónico hasta el último de sus colaboradores.
Y la verdad es que ya no parece tan importante esta mudanza en el calendario, al ver las condiciones en que se insinúa la campaña electoral.
Desde las controvertidas candidaturas testimoniales hasta la irrupción de la justicia con algunas decisiones sugestivas, sin perder de vista la exacerbada conducta de la mayoría de los precandidatos y candidatos, lo que debería llenarnos de alegría apunta a sumergirse en la indiferencia de una buena porción de la comunidad y en el augurio de un vale todo para lograr los fines programados. Nicolás Maquiavelo estaría en su salsa en esta comarca criolla.
Una lástima, pues nos empalagamos hablando del próximo bicentenario y dicha conmemoración nos encuentra viviendo en democracia, sí, pero con una coreografía de tsunami que espanta.
Sería muy bueno desguazar esta realidad y celebrar cada jornada que vivimos en libertad con otra actitud. Ensalzando la solidaridad, el bien común, la ética, el talento, el sacrificio y por que no, congratulándonos de vivir en una tierra como la nuestra.
Recuperamos la democracia en 1983 y nuestra ilusión es que será para siempre. Entonces, a este nuevo comicio tan próximo deberíamos llegar debatiendo profundamente ideas y propuestas para poner a nuestra Argentina donde todos soñamos.
Y en la diversidad más saludable, convencidos de que con puntos de vista opuestos o matices sutiles, todos queremos lo mejor, precisamente para todos.
No olvidar que una elección en democracia es una fiesta y nadie debe perdérsela.
OSCAR E. BALMACEDA
Junio 2009 | año 5 | Nº 17
Estoy mirando el almanaque y no lo puedo creer: ya se nos fue la mitad de 2009. Y lo rápido que pasó todo: llegó la crisis global a nuestras playas, se adelantaron las elecciones legislativas, recrudeció la pelea entre el Gobierno y el campo, aparecieron el dengue, la gripe porcina y las candidaturas testimoniales.
Y en este escenario agobiante incorporamos a nuestro vocabulario la palabra crisis, como pocas veces antes.
Y de tanto repetirla, algunos nos preguntamos una y otra vez: ¿Crisis es también oportunidad?
Oportunidad, justamente, de adaptarnos a una realidad muy incómoda que se instaló casi sin advertencias serias.
Imaginarán, entonces, que necesariamente debía ocuparme del tema para presentarles este número, porque crisis fue la palabra que más escuche durante su edición. Por eso, les confieso que es casi un milagro que este ejemplar esté ahora en sus manos.
Pero, estimados lectores y amigos, convencidos de que Crisis es oportunidad, generamos ideas, proyectos, salidas, repensamos soluciones, le buscamos la vuelta, como se dice vulgarmente...
Y establecimos vínculos, alianzas, acuerdos, asociaciones y compartimos negocios. Precisamente, lo que en el ámbito del marketing llaman "alianzas estratégicas", que suena muy importante, ¿no?
Así, me pregunto: ¿No es una buena oportunidad para aprovechar este momento y descubrir en qué nos afecta a cada uno de nosotros y nuestras personas cercanas, para ver a que eslabón de la cadena nos podemos sumar?
Por mi parte, les aseguro que como tantas veces antes, volveré a apostar por estas alianzas. Confiada, esperanzada y, esencialmente, llena de fe.
Ahora, es tiempo de sumergirnos en esta nueva entrega de Mar del Plata Style & Life. Llegamos a junio con este número 17 y significa, nada más y nada menos, que estamos transitando el quinto año de vida de nuestra revista. Ocasión que celebramos inaugurando el sitio Web de Mar del Plata Style & Life con un cóctel del que participaron clientes y amigos. Las imágenes de dicho encuentro en La Normandina nos vuelven a emocionar.
En nuestra entrevista fashion disfrutarán a Laurencio Adot. Él sabe de mujeres y nos revela algunos secretos, especialmente aquellos vinculados con como somos a la hora de vestirnos.
También fuimos a ver a Juan Boubée a Fortín, una empresa que es sinónimo de Mar del Plata. Juancito es desde hace muy poco "Vecino Ilustre de la ciudad" y aprovechamos este número para expresarle nuestro reconocimiento.
Nos visitó Miss Universo y, de paso, coronó a la mujer argentina más bella de 2009. Damos fe que no se equivocó.
Además, les adelantamos lo que será la Regata Internacional de Grandes Veleros, en febrero de 2010. Será parte del festejo del Bicentenario de la Revolución de Mayo. Como buenos anfitriones que somos, ya nos estamos preparando para recibir a estas increíbles embarcaciones.
Nuestro columnista invitado: Juan Carlos De Pablo. Un lujo que nos damos.
Y por ultimo, a fines de este mes votamos. Nos pone muy tensos el clima previo y nos da mucha lástima que la expresión plena de la democracia se viva en un escenario de crispación y ausencia de propuestas.
Amigos lectores les deseamos un Feliz Día del Padre!!!!!!!!!
Ah, me olvidaba: Felices Vacaciones de Invierno, también. En nuestra ciudad o en el destino que elijan.
Hasta el próximo número.
Natalia Alvarez