
En esta ocasión estuvieron ausentes las estrellas y las multitudes de otrora, pero el éxito vino de la mano de un catálogo extenso, variado y seductor, y de la emoción plena del homenaje a Leonardo Favio..
Fue un Festival raro. No hubo tanto público en las salas, vinieron muy pocas estrellas marketineras; en realidad sólo anotamos a Tommy Lee Jones, y el interés de una buena parte de la ciudad parecía estar del lado de la final de la Copa Davis que se avecinaba. Claro, ni remotamente alguien imaginaba cual iba a ser el desenlace de la batalla entre españoles y criollos.
Sin embargo, el 23º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata volvió a ser un éxito. Más intimista, tal vez, pero un éxito al fin como sucede desde la primera vez, allá por 1954.
Esta versión, dirigida por José Martínez Suárez, padeció varios cambios de fecha, hasta que alguien tomó la hoja de noviembre del almanaque y le puso una marca al día 6. Esa fue, entonces, una jornada de alfombra azul y trabajos finalizados a último momento, toda una tradición para la muestra más importante del continente. Y por supuesto, la gente se fue para el Auditorium a ver de cerca a las estrellas y, especialmente, a disfrutar del clima tan especial que se respira ese día, allí, a pasos de la Bristol.
Y el desfile empezó en pleno día, a pesar de que los relojes marcaban las 20 pasaditas. Jurados, productores, periodistas, funcionarios del Gobierno, el intendente marplatense Gustavo Pulti, funcionarios del INCAA, invitados y artistas se le animaron a la alfombra azul, aunque por un rato, debieron compartirla con tres cuzcos que torearon y ladraron hasta que el gentío los cansó.
"Nice dogs", exclamó con una sonrisa muy tenue, Tommy Lee Jones, cuando se encontró con el trío a pura jarana.
Graciela Borges, patrimonio nacional, según algunos exaltados, Cecilia Rossetto, Eduardo Blanco, Jean Pierre Noher y Leonardo Favio, el gran homenajeado de la velada, fueron ovacionados durante toda la caminata.
En el caso de Favio, los aplausos y las emociones se vivieron muy temprano, pues antes de la inauguración hubo una función gratuita de su última producción, Aniceto. La sala Ástor Piazzolla del Auditorium quedó chica y por eso se repitió al día siguiente. Pero, el plato fuerte de la apertura estuvo a cargo de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, que cerró el ciclo de oradores que abrió el director de la muestra, Martínez Suárez; continuó la titular del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), Liliana Mazure, quien a su vez, liberó el micrófono para el gobernador Daniel Scioli.
Eso sí, antes de las palabras de la primera dama, se realizó el homenaje a Leonardo Favio. El singular director fue presentado por los conductores de la ceremonia, Julieta Díaz y Gastón Pauls.
Enseguida se proyectó un corto titulado "Favio: pasión, poesía y memoria" en el que pudieron verse flashes de sus trabajos: Crónica de un niño solo, El romance del Aniceto y la Francisca, Nazareno Cruz y el lobo, Juan Moreira, El dependiente, Gatica, Perón, sinfonía de un movimiento y la flamante Aniceto.
Apenas finalizó, se desató una ovación en la sala, con el millar de almas presentes de pie y aplaudiendo. Así, el realizador subió al escenario, ayudándose con un bastón. Con la voz quebrada alcanzó a decir: "Muchísimas gracias, estoy muy, muy feliz; como cuando era un niño, en mi pueblo, y andaba con mis amigos, cerca del río".
Tras una pausa, Favio se dirigió a la Jefa del Estado: "Ella va confiada porque la custodia el amor de la gente. Va rodeada de los humildes, de los que no hacen barullo, pero tienen una capacidad muy grande de amar", dijo y recibió un Ástor honorífico de manos de "Ella".
CINÉFILA TERRIBLE
Y le llegó el turno a la presidenta, que en primer término se definió como una "cinéfila terrible". También confesó haber visto la obra completa de Favio.
"Tenemos la posibilidad de convertir la industria cinematográfica en un instrumento de crecimiento y de generación de trabajo", señaló a continuación.
"Creo que las posibilidades que tenemos son muchas, pues el cine tiene un gran compromiso de relatar nuestra propia historia, como hicieron otros países", agregó. "Si hombres como Leonardo Favio pudieron contar esas maravillosas historias en momentos en que era difícil hacerlo, ahora, que tenemos mayores posibilidades y mayores recursos, tenemos que poder volver a tener en nuestra industria cinematográfica, una expresión cultural de nuestra historia, para poder contársela al mundo", se ilusionó la primera mandataria.
Y remató, entusiasmada: "Confío mucho en el talento joven y no tan joven". A los discursos, les siguieron las actuaciones de Eleonora Cassano, Cecilia Figaredo y Hernán Piquín, del Ballet Argentino que dirige Julio Bocca.
Con la batuta de Jorge Navarro, Piquín interpretó un pasaje de Aniceto, y con las damas bailó un bolero y un tango. Cerca de las 23, se proyectó la película de apertura del Festival, "The hurt Locker", cuya directora, la estadounidense Kathryn Bigelow, en vivo y en directo en el Auditórium, se encargó de presentar a los espectadores.
El film cuenta las andanzas de un grupo de soldados británicos, que tiene como misión desactivar las bombas durante la invasión a Irak. Fue el aperitivo de un menú de 400 películas -de 46 países-, que a los diez días se cerró con la gran ganadora del certamen: "Still Walking", producción japonesa dirigida por Hirokazu Koreeda. Para ella fue el Ástor de Oro al mejor largometraje del 23° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Una muestra que en esta ocasión fue aprovechada al máximo, sólo por los entendidos.
Oscar E. Balmacedak
Enero 2009 | año 4 | Nº 15
Casi sin avisar ya nos llegó el Año Nuevo. Y 2008 que se va, dejándonos recuerdos, vivencias, momentos increíbles y experiencias que aún paladeamos.
Un año que la ciudad no olvidará fácilmente. Es que hace menos de un mes, Mar del Plata fue durante tres días la capital del tenis del planeta, con la final de la Copa Davis que se disputó en el Polideportivo, entre los equipos de nuestro país y España. Sí, mejor no hablar del resultado. Lo mejor es recordar el frenesí de aquellas horas, con la presencia de los mejores tenistas del mundo y personajes que no conocían el balneario o que simplemente, hacía mucho que no se de daban una vueltita por aquí.
Un fiesta única, con un final insospechado por nosotros, pero que nos deja la satisfacción de haber cumplido con creces nuestro rol de anfitriones, una vez más. En lo personal, haber participado en vivo y en directo de una experiencia semejante es un privilegio que siempre le deberé a Mar del Plata. Pero, en noviembre, además, fuimos sede del 23º Festival Internacional de Cine de MAR DEL PLATA, encuentro en el que a las estrellas del séptimo arte, periodistas y críticos de todas partes, se sumó un catálogo de films extraordinario. Y nadie quiso perderse el Festival más importante del Continente, por eso la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador Daniel Scioli, llegaron para la inauguración. Allí estuvo Mar del Plata Style & Life, en primera fila, para contarle querido lector hasta el último pormenor de esta cita única.
En dicha nota se emocionará de nuevo con el merecido homenaje a Leonardo Favio, en otra noche inolvidable en la sala Ástor Piazzolla. Y cómo no reflejar también el broche de oro del encuentro: la presentación de la Orquesta Sinfónica de Berlín. Un mimo para el alma, capaz de transportarnos a Praga, Viena y a la misma capital alemana. Lujo que se repetirá en 2009 con su director argentino al frente, un artista que nos honra en los escenarios de todo el mundo. Veinticuatro horas después de la deslumbrante presentación de la Sinfónica, se realizó el lanzamiento de la temporada 2008-09 en Buenos Aires. Y adivinó, como sucede desde hace más de cuarenta años, Mar del Plata será la capital del espectáculo el país.
Trescientos espectáculos subirán a escena en el balneario: en Mar del Plata Style & Life le ofrecemos el programa completo. En particular, les damos los detalles de La Cena de los Tontos, con la vuelta al teatro de dos queridos actores: Guillermo Francella y Adrián Suar, acompañados por un elenco de lujo. Es la obra que les recomiendo desde aquí.
Finalmente, desde este último numero de 2008 les deseo lo mejor para este año que comienza. Suena reiterativo, pero espero que nuestras ilusiones se cumplan, que la vida nos sonría y que seamos felices... Es lo que les deseo para este 2009. Felicidades para todos!!!
Hasta el próximo numero.
Naty